viernes, 24 de marzo de 2017

Honduras: autoritarismo, crimen organizado y retroceso democrático

“En Honduras es más barato comprar un diputado que una mula”. Esta frase, tristemente célebre entre los hondureños, fue atribuida al empresario Samuel Zemurray, propietario de una de las principales compañías bananeras que operaban en Honduras en la primera mitad del siglo XX. A la luz de los acontecimientos parlamentarios ocurridos durante la administración del actual presidente Juan Orlando Hernández (JOH), está afirmación sigue siendo plenamente válida. Y es que durante estos tres años las bancadas de los partidos opositores han ido perdiendo congresistas cuando las necesidades del actual gobierno así lo han requerido. El izquierdista partido LIBRE, agrupación política creada para reunir los principales sectores sociales que se opusieron al golpe de Estado de 2009, perdió en estos años 9 de sus 37 congresistas (casi el 25%). Lo mismo le ocurrió al Partido Anticorrupción (PAC), que perdió a 4 de sus 13 congresistas (casi el 33%) a lo largo del periodo de gobierno de JOH. Esta oleada de transfuguismo vino marcado por las necesidades del Partido Nacional de conseguir los votos necesarios para aprobar reformas clave y el control de las principales instituciones del estado, con el objetivo de hacer realidad las ambiciones reeleccionistas del presidente Juan Orlando Hernández.
Pero la degradación de la vida política, todavía fuertemente influida por las consecuencias del golpe de Estado de 2009, ha ido mucho más allá del ámbito parlamentario. Y es que tras el golpe se produjo la partición del Partido Liberal, cuando una buena parte de sus bases constituyeron el partido LIBRE siguiendo los pasos de Mel Zelaya. Como consecuencia, el Partido Nacional se vio fortalecido, haciendo creerse a sus dirigentes dueños absolutos del país. El triunfo de Pepe Lobo en las elecciones de 2009 no fue una sorpresa para nadie. El nacimiento en 2011 del partido LIBRE como alternativa real de gobierno supuso un claro desafío a la hegemonía nacionalista. Sin embargo, el control que el Partido Nacional logró establecer sobre el Estado permitió que realizasen un fraude masivo en las elecciones de 2013 (en el que se produjo financiación ilegal de campaña reconocida por el propio Partido Nacional, manipulación del censo electoral, compra de votos, recuento fraudulento en mesas…) que llevó a Juan Orlando Hernández a la presidencia.
Como consecuencia del afianzamiento del Partido Nacional en el poder, se ha observado un continuo aumento de los casos de corrupción en el país. Desde el escándalo del Seguro Social, que sacó a la luz cómo el Partido Nacional utilizó fondos del sistema de salud para la campaña electoral de JOH, hasta el caso ASTROPHARMA, en el que se reveló que una empresa de una alta funcionaria nacionalista vendió durante años pastillas de harina haciéndolas pasar por medicinas al sistema de salud público, provocando centenares de muertes entre la población. Otro caso sonado fue la construcción de un nuevo sistema de transporte público en Tegucigalpa al estilo del metrobus de la Ciudad de México (trans 450), con altísimos costes para la alcaldía, que finalmente no fue utilizado y cuyas vías y estaciones están siendo demolidas en la actualidad.
Además la actividad del crimen organizado se vio fortalecida durante el periodo de hegemonía nacionalista y los nexos del narcotráfico con el Partido Nacional no paran de hacerse evidentes. En 2015 la DEA capturaba en Haití a uno de los hijos del ya expresidente Pepe Lobo, hecho que iría relacionándose con sucesivas detenciones y revelaciones de la prensa que indicaban que el crimen organizado, aliado con altos mandos del Partido Nacional, se había repartido el territorio hondureño y estaban detrás de asesinatos de altas personalidades de la lucha contra el crimen organizado como Alfredo Landaverde. En las últimas semanas las revelaciones han sido todavía más impactantes, ya que uno de los líderes del cartel de los Cachiros, extraditado a Estados Unidos, ha declarado a un tribunal de Nueva York que entregó 500,000 dólares a la campaña electoral de Pepe Lobo. Según la misma declaración además este criminal habría participado en una fiesta privada que Lobo celebró en su casa de Tegucigalpa con ocasión de su victoria electoral de 2009, a la que también acudieron otros destacados narcotraficantes del país. La posibilidad de que Estados Unidos solicite la extradición de Lobo es cada vez más plausible. Asimismo el Cachiro ha implicado en sus actividades al actual ministro de seguridad Julián Pacheco, y ha denunciado haber entregado grandes cantidades de dinero al hermano del actual presidente JOH para que le ayudase a saldar una deuda del cartel con el gobierno. Con anterioridad, el embajador de Estados Unidos James Nealon llegó a declarar en 2016 que existía una conspiración para asesinarlo dirigida por el narcotráfico y altos mandos de las fuerzas armadas (el hermano de JOH volvió a ser mencionado en relación con estos hechos, situación que provocó que tuviese que viajar a EEUU para prestar declaración a las autoridades estadounidenses).
Ante un panorama tan escandaloso, sería de esperar que el partido gobernante hubiese sufrido un fuerte desgaste a nivel electoral. Sin embargo, la realidad es muy diferente y en la actualidad parece que la reelección de JOH en noviembre es más que factible, siendo la principal amenaza contra esta la posibilidad de que se le sindiquen responsabilidades penales en Estados Unidos por sus conexiones con el crimen organizado. Para comprender la aparente inmunidad electoral del JOH frente a los escándalos hay que tener en cuenta principalmente dos situaciones: la extrema concentración de poder en el actual ejecutivo y los profundos vicios que sufre el sistema electoral y de partidos en Honduras.
JOH sostuvo antes de ganar las elecciones que iba a “hacer lo que tenga que hacer”. A estas alturas se puede afirmar sin lugar a dudas que cumplió su promesa. Durante estos años ha logrado controlar varias de las instituciones clave del Estado, como la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Superior de Cuentas, y la Corte Constitucional entre otros. Especialmente clamoroso es el caso del Tribunal Supremo Electoral, tan solo formado por cuatro magistrados y en el que no hay representación de dos de las mayores partidos de Honduras (LIBRE y PAC), pero si de dos partidos minoritarios al servicio del gobierno nacionalista, como la Unificación Democrática (0,1% de votos) y la Democracia Cristiana (0,17% de votos). El gobierno ha cooptado los suficientes congresistas opositores como para sacar adelante todos sus proyectos y ha barrido con la oposición interna al interior de su partido. En este proceso ha logrado anular varios artículos de la constitución hondureña que prohibían la reelección presidencial, conocidos como pétreos por ser solo modificables mediante constituyente, y posteriormente ha validado su candidatura presidencial. Llama la atención que los que hoy aplauden la posibilidad de reelección en 2009 justificasen un golpe de Estado con el fin de evitarla.
Combinado con lo anterior, JOH espera verse favorecido por un sistema electoral y partidista profundamente corrupto. Si ya sale barato comprar diputados, mucho más lo es comprar votos. Según una encuesta realizada para un estudio del National Democratic Institute, en 2013 la compra de votos fue de cerca del 8% en Francisco Morazán y Cortés, los departamentos más poblados del país. En otros departamentos estos porcentajes superaron el 15% (Olancho, La Paz, o Yoro), el 20% (Comayagua, Choluteca y Santa Bárbara) y hasta el 50% en Gracias a Dios. La coacción directa a los beneficiarios de programas sociales también resulta de gran efectividad a la hora de asegurar el voto por el partido gobernante. Existen además perniciosas prácticas en Honduras, como la norma no escrita por la que todos los trabajadores del Estado están obligados a pagar una cuota mensual al partido gobernante, que se extrae automáticamente de las nóminas. Pero el fraude no queda limitado a estas prácticas, también se deriva de la manipulación del censo electoral en el que se incluye a menores de edad y personas fallecidas para inflar los resultados cuyos votos son introducidos de forma ilegal en las urnas. También es frecuente la compra de credenciales electorales, que fueron calificadas de mercancías por un magistrado del Tribunal Supremo Electoral, y cuya venta permite manipular el  proceso de conteo en los colegios electorales.
En conclusión, Honduras enfrenta un contexto de alta polarización y gran inestabilidad de cara a las elecciones presidenciales de noviembre de 2017. Si bien el Partido Nacional muestra una gran fortaleza debido a la consolidación de su control sobre el Estado y el sistema electoral, se dan varias situaciones que hacen peligrar su continuidad en el poder. Y es que parece que desde el gobierno del norte no ven con buenos ojos la reelección de JOH, lo que podría dificultar considerablemente sus posibilidades de lograr un triunfo electoral. A esto se suma el proceso de desarticulación por parte del gobierno de Estados Unidos del cartel de los Cachiros, organización que ha resultado tener múltiples vínculos con el Partido Nacional y que parecen revelar un patrón sistemático de colusión entre el gobierno y el crimen organizado. Ya en 2011, el asesor policial Alfredo Landaverde denunciaba meses antes de ser asesinado por policías que el gobierno estadounidense no iba a tolerar por mucho tiempo la implicación del gobierno hondureño en el crimen organizado.

Menos claridad aún hay sobre cuál podría ser el candidato con más posibilidades de disputarle la presidencia a JOH. Durante 2016 se ha conformado una Alianza Opositora en la que convergen los partidos LIBRE, PAC y PINU, que todavía no tiene un candidato oficial, aunque suenan con fuerza tanto el líder del PAC Salvador Nasralla como los líderes de LIBRE Xiomara Castro y Manuel Zelaya. El candidato que finalmente se presente por la Alianza seria en principio el mejor posicionado. Sin embargo, los resultados de las elecciones primarias celebradas en marzo de 2017 han resultado en un sorprendente y sospechoso resurgimiento del Partido Liberal, encabezado por Luis Zelaya, un outsider de la política. La posibilidad de que Luis Zelaya trate de romper la Alianza Opositora para presentarse junto al PAC es real, aunque no parece lo más factible debido a que dificultaría el liderazgo de Salvador Nasralla, muy potente en la actual Alianza. En este sentido, en los próximos meses se irá esclareciendo el escenario de cara a los comicios, que no excluye la posibilidad de que el propio Juan Orlando Hernández se vea obligado a renunciar a la reelección si se muestran evidencias graves de su involucramiento con el cartel de los Cachiros. Sin duda, estamos en un momento clave para Honduras, donde se va a decidir si se profundiza la espiral autoritaria, antidemocrática y corrupta en la que se ve inmersa o se lograr revertir el proceso y se abre una nueva fase democratizante. Los asesinatos de activistas sociales como Berta Cáceres durante estos años forman parte sin duda de la caída en los infiernos de la sociedad hondureña, cuyas instituciones se han sido instrumentalizadas por criminales, que no han dudado en utilizar los métodos más violentos y corruptos para hacer valer sus intereses.En publico.es

jueves, 9 de enero de 2014

Los orígenes del narcotráfico en Honduras

Por Javier San Vicente
Publicado en Rebelion.org

Honduras es hoy en día el país con la tasa de homicidios más alta del mundo. En 2013 ha alcanzado la cifra de 83 homicidios por cada 100.000 habitantes[1], superando la de países como México, Siria o Afganistán. Autoridades nacionales e internacionales señalan como primera causa de esta situación a las actividades del narcotráfico en el país. Merece la pena indagar un poco el origen de estas realidades.
¿Saben realmente los hondureños por qué su país fue escogido por el narcotráfico? Los libros de historia hablan poco o nada sobre el tema, aunque hay bastante información disponible para el análisis. El primer evento que pone en evidencia pública la relación entre la violencia, las Fuerzas Armadas y el narcotráfico en Honduras fue el asesinato en 1978 de los esposos Mario y Mary Ferrari. Sus cadáveres fueron hallados el 15 de junio en una finca en Tegucigalpa. Se trataba de dos comerciantes vinculados al tráfico de armas, cocaína y esmeraldas. La relación de los negocios de estas personas con miembros de las Fuerzas Armadas de Honduras apareció por todos lados. En un principio se inculpó por el asesinato a varios miembros activos del ejército. Honduras vivía en aquellos años bajo el dominio militar, y el ejército quiso desligarse públicamente de este escándalo mediante una cadena nacional de radio y televisión.
Parece que el malestar que las investigaciones en curso produjeron entre los altos mandos del ejército fue uno de los factores determinantes para que se produjese un golpe de Estado y cambio de poder en agosto de 1978, tan solo dos meses después del crimen. Entonces el poder pasó a un triunvirato militar dirigido por el General Policarpo Paz en lo que se conoció como el “golpe de la cocaína”[2]. Esta asonada habría sido financiada por el Cartel de Medellín y el importante narcotraficante hondureño Juan Ramón Matta Ballesteros. Una de las primeras acciones del nuevo gobierno militar fue proteger a los acusados del asesinato de los Ferrari y frenar el proceso judicial por el crimen. El Teniente Coronel Juan Ángel Barahona, uno de los acusados, aseguró a la Comisión de Alto Nivel creada por las Fuerzas Armadas para investigar el crimen que Policarpo Paz tenía pruebas de la implicación de altos mandos del Ejército en los hechos.  Trataba así de defenderse en un proceso en el que podía acabar siendo un chivo expiatorio. Finalmente esta comisión emitió un dictamen en el que exoneraba a todos los militares de los hechos[3].
En los ochentas Honduras pasó a ser dirigida por gobiernos civiles, después de décadas de revueltas militares y golpes de estado, que habían permitido que los militares mantuvieran el poder absoluto sobre el estado. Sin embargo, el poder real siguió siendo ejercido por los militares. Centroamérica vivía una situación excepcional debido a los conflictos armados en Guatemala, El Salvador y Nicaragua. En aquellos años Honduras fue utilizada por el gobierno de Estados Unidos como base contrainsurgente. En concreto, fue en la zona oriental de Honduras donde se establecieron campos de entrenamiento para la contra nicaragüense, la fuerza paramilitar y mercenaria que durante años luchó contra el gobierno revolucionario del Frente Sandinista de Liberación Nacional. El armamento de origen norteamericano llegaba a este grupo a través de Honduras. Esta situación dotaba de mucho dinero, poder y control político al ejército en todo el país, lo que impidió la desmilitarización y la consolidación de una verdadera democracia en Honduras.
Pero ahí no acaba la historia. Hoy sabemos gracias a la documentación desclasificada por el gobierno de Estados Unidos que para financiar la contra se utilizó dinero del narcotráfico. En concreto, sabemos que la compañía aérea propiedad de Juan Ramón Matta fue utilizada para transportar armas desde Estados Unidos hasta los campos de la contra en Honduras. También sabemos que esas mismas aeronaves iban hacia el norte cargadas de la cocaína de Matta[4].
Juan Ramón Matta no fue un narcotraficante cualquiera. No solo fue propietario de una compañía aérea que trabajaba con el gobierno de Estados Unidos. También fue el hombre que puso en contacto al Cartel de Medellín con el Cartel de Guadalajara. En otras palabras, conectó a Miguel Arellano Félix con Pablo Escobar Gaviria. Se trató de una pieza clave en la creación del trampolín centroamericano de la cocaína. Todo ello lo hizo mientras colaboraba con el gobierno estadounidense en la lucha contrainsurgente. No estaba sólo en estos manejos. Como hoy sabemos, en México el Cartel de Guadalajara también organizó varios campos de entrenamiento para grupos contrainsurgente guatemaltecos[5], mientras que en Colombia el narcotráfico ya era una pieza clave de la financiación y organización del grupo paramilitar Muerte a Secuestradores MAS[6].
Este idilio entre narcotraficantes y las agencias de inteligencia estadounidense sufrió un serio revés en el año 1985. El 9 de febrero de aquel año fue asesinado en Guadalajara (México) el agente de la Agencia antidroga estadounidense DEA Enrique Camarena. El asesinato de un agente de esta institución era un hecho sin precedentes. El que fuese secuestrado públicamente por agentes de policía mejicana para posteriormente aparecer torturado y asesinado de la manera más brutal produjo un gran escándalo dentro del gobierno de Estados Unidos. Con el tiempo se fue rebelando que la posible causa de este asesinato sería que Camarena había descubierto los campos de entrenamiento para la contra nicaragüense que la CIA había montado en propiedades del Cartel de Guadalajara en México[7]. Varios ex agentes de la CIA y de la DEA cercanos al caso han implicado directamente en la tortura y asesinato de Camarena a la CIA. También han señalado que su muerte se debió al interés de ocultar los nexos entre el narcotráfico, el gobierno estadounidense y la lucha contrainsurgente[8].
Pero en aquellos años toda esta información todavía no era pública. El asesinato de Camarena se presentó como una venganza del Cartel de Guadalajara contra la DEA por el éxito de algunas operaciones recientes en las que el cartel habría perdido mucho dinero.
Era la época de los grandes narcos y Juan Ramón Matta era un hombre muy popular en Honduras. Se había ofrecido a pagar la deuda externa de la nación y en su mansión en Tegucigalpa repartía favores para ricos y pobres. Pero su felicidad no iba a durar mucho tiempo. Cuando se empezó a conocer en Estados Unidos las actividades de tráfico de armas de la CIA y su implicación en el narcotráfico todo cambió. Las revelaciones del Irangate[9] en 1986 en Estados Unidos iban a provocar su caída. Esta se produjo mediante su secuestro en 1988 por agentes estadounidense en Tegucigalpa, para ser trasladado a República Dominicana en una acción completamente ilegal. Una vez en este país, se tramitó su extradición. Este hecho iba a provocar una respuesta inaudita en Tegucigalpa. Una protesta contra las injerencias extranjeras en el país acabaría con la quema del consulado norteamericano por ciudadanos furiosos y partidarios de Matta.
A pesar de la extradición de este narcotraficante, las estructuras y contactos entre los cárteles de México y Colombia quedaron establecidas de manera definitiva, y la utilización de Honduras como puente entre ambos países se mantuvo. El gobierno de Estados Unidos sustituyó al quemado Matta por un nuevo socio estratégico para la actividad contrainsurgente en Honduras, el también señalado como narcotraficante Alan Hyde[10].
El apoyo del gobierno de Estados Unidos fue clave para la consolidación del narcotráfico en Honduras. Este tipo de actividades no eran novedosas, en la guerra de Vietnam ya se reveló como Estados Unidos participó en este tipo de operaciones. En palabras del ex senador Joseph Nellis, “la CIA ayudó efectivamente a traer heroína muy fuerte y barata de Vietnam desde los Estados Shan, en el norte de Birmania, a cambio de radioescuchas y espionaje”[11].
Sin duda altos cargos del Ejército de Honduras participaron del que ya entonces era un negocio multimillonario. La corrupción en las Fuerzas Armadas es algo público. Basta señalar que el ex General Romeo Vásquez Velázquez, militar que estuvo al frente del ejército que comandó las acciones del Golpe de Estado político militar en Honduras contra Manuel Zelaya Rosales en el 2009, dirigió en los noventas una red de robo de carros de lujo junto con el reconocido narcotraficante y ex coronel Wilfredo Leva Cabrera. El que posteriormente llegase a dirigir las Fuerzas Armadas da prueba de la total falta de depuración interna en la institución armada.
La llamada “guerra a las drogas” se ha visto desde su inicio rodeada de oscuras revelaciones. Cabe preguntarse si tiene sentido mantener esta política cuando los principales valedores de la misma se han visto repetidamente involucrados en escándalos que los señalan como parte del problema que dicen combatir.





[1] Según datos del Observatorio de la Violencia de la Universidad Autónoma de Honduras.
[2] Cockburn, Alexander y St Clair Jeffrey, “Whiteout: The CIA, Drugs and the Press”, Verso.
[4] The Oliver North File, His Diaries, E-Mail, and Memos on the Kerry Report, Contras and Drugs. National Security Archive Electronic Briefing Book No. 113. 2004. 
[8] Idem
[9] Este escándalo reveló la venta de armas a grupos considerados terroristas por Estados Unidos en Oriente Medio para financiar la contra nicaragüense, además de mostrar como las agencias de inteligencia estadounidenses fueron cómplices de narcotraficantes que ayudaron a financiar a este grupo contrainsurgente.

martes, 26 de noviembre de 2013

Golpe de estado electoral en Honduras

Por Javier San Vicente Maeztu
Püblicado en Rebelion.org



Honduras está indignada. Y no es para menos. Los comicios celebrados el pasado 24 de noviembre en la nación centroamericana han dejado un regusto amargo entre los seguidores de dos de los principales partidos políticos hondureños. Habiendo contabilizado menos de la mitad de las actas, el Tribunal Supremo Electoral comenzó el domingo a lanzar datos que daban la victoria al candidato del Partido Nacional Juan Orlando Hernández (JOH). Han pasado ya varias horas desde el cierre de las urnas y el proceso de conteo se está realizando de una manera confusa y a un ritmo muy lento.
Éstas no son una elecciones cualquiera. Se trata de los primeros comicios convocados tras la grave crisis política que vivió el país en 2009 como consecuencia del golpe de Estado perpetrado el 28 de junio de ese año. También son las primeras elecciones en las que el sistema bipartidista que dómino la política hondureña durante más de 100 años se ve seriamente amenazado. La izquierda tiene por primera vez opciones de lograr la presidencia, a través del Partido LIBRE, surgido como respuesta del movimiento social al golpe de 2009 y liderado por el ex presidente Manuel Zelaya y su esposa Xiomara Castro. Sin embargo el temor a que se produjese un fraude era patente desde primeras horas de la mañana del domingo.
En la víspera de las elecciones ya se habían producido varios eventos que contribuyeron a aumentar la tensión existente en el país. Se hostigó a varios grupos de observadores internacionales mediante el envío de autoridades de migración a acosar a observadores así como la realización de identificaciones en un hotel capitalino por parte de agentes del gobierno encapuchados que portaban armas. Incluso se negó la condición de observador al ex juez español Baltasar Garzón y a la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.
El hecho más grave fue el asesinato de dos activistas de LIBRE en el municipio de Cantarranas, en el departamento de Francisco Morazán. El sábado en horas de la tarde regresaban de una capacitación de su partido para representarlo en mesas electorales cuando sujetos desconocidos dispararon a su vehículo.
Un grupo de observadores denunciaba detenciones ilegales e intimidaciones contra miembros de mesas electorales de LIBRE en los municipios de El Paraíso y San Jerónimo por parte de paramilitares, que impidieron el acceso a las comunidades citadas. Se reportan ataques por parte de hombres armados en La Unión (Lempira) y Ocotepeque.
Nada bueno presagiaba las inconsistencias halladas en el censo electoral por el Centro de Estudios para la Democracia CESPAD. Tras realizar un monitoreo de dicho censo en un algunos pequeños municipios, encontraron que 310 personas ya fallecidas aparecían en las listas de votantes, mientras que se reportaba el caso de otras 44 que, estando vivas, no figuraban en censo alguno.


La jornada electoral comenzó con un hecho que podría considerarse insólito en muchos lugares, pero que en Honduras no sorprendió a nadie. En la madrugada del día 24 varios efectivos del Ejército de Honduras fueron posicionados junto a los transmisores de varios medios opositores. En concreto se trataba de los transmisores de Radio y TV Globo y Cholusat Sur. Ambos medios fueron cerrados por el Ejército tras el golpe de Estado de 2009 y han sido víctimas de diversas agresiones desde entonces.
Sin embargo, este hecho no empañó la alegría de miles de hondureños, que acudieron a votar de forma masiva. La ilusión era patente entre los simpatizantes de LIBRE y PAC. Se pudieron ver largas colas en los colegios electorales. Durante el recuento, miles de hondureños permanecieron como observadores del conteo de manera particular. LIBRE asegura contar con copias de miles de estas actas, que podría utilizar para impugnar los resultados oficiales.
Otro evento que produjo extrañeza fue el despliegue de unidades del Ejército alrededor de las plantas de distribución eléctrica de la ENEE. Aumentaba con ello el temor que una parte de la oposición tenía a que se produjesen cortes de luz durante el conteo de votos.
Pero los recelos no se hicieron patentes hasta después de cerradas las urnas. Durante las dos primeras horas tras el cierre, los medios de comunicación solo estaban autorizados a transmitir los resultados del conteo de urnas concretas. Los resultados ofrecidos eran muy diferentes según el canal que se viese.
A las 8 de la tarde, el TSE comenzó a ofrecer resultados. En un primer reporte, daba una ventaja a Juan Orlando de casi 6 puntos respecto a Xiomara Castro, que quedaba en segundo lugar.  A partir de ahí, todo se volvió confuso. Un sistema que en principio debía ofrecer resultados con rapidez dejo de funcionar. La web del TSE no cargaba o no se actualizaba. Se repetían los mismos hechos que ocurrieron en la elección de 2009: en aquella ocasión no hubo resultados definitivos hasta dos semanas después de los comicios, y La noche de los comicios el TSE aseguro que se trataban de las elecciones con mayor participación en la historia de Honduras con un 62% de votos emitidos. Tras dos semanas el mismo tribunal se vio obligado a reconocer que fueron las menos votadas, con un abstencionismo ligeramente superior al 50% (otras fuentes hablaban de un 21% de participación).
Las acusaciones de compra de votos son una constante en las elecciones de Honduras. En esta ocasión se han producido denuncias reiteradas contra el Partido Nacional por compra de votos mediante entrega de dinero o bolsas de alimentos (se entregó supuestamente una bolsa con comida y dinero en efectivo) y venta de credenciales electorales al partido Nacional (que dan derecho a participar en el conteo de las actas). En este video se puede ver un caso de venta de credencial de Alianza Patriótica al Partido Nacional. Además, se entregó a miles de personas una tarjeta que permite recibir descuentos en multitud de establecimientos comerciales, denominada “la cachureca” (a los miembros del Partido Nacional se les conoce como cachurecos).


Salvador Nasralla, candidato por el recientemente creado Partido Anticorrupción, denunció durante la jornada de los comicios graves irregularidades en el proceso electoral: falsificación de actas enteras que habrían sido introducidas de manera irregular en el sistema del Tribunal Supremo Electoral. El ex presidente Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de Estado en 2009, denunciaba también el supuesto fraude asegurando que según el conteo independiente realizado en todo el país por su partido seria su esposa Xiomara Castro la ganadora.
Y es que parece difícil que un candidato tan impopular como Juan Orlando Hernández se hiciese con el poder. El encono social contra él llego a cristalizarse en una jornada anti-JOH realizada la pasada semana en la Universidad Autónoma de Honduras por jóvenes activistas de varios partidos políticos.
El lunes 25, los simpatizantes de LIBRE y su dirigencia siguen a la espera de que se ofrezcan resultados definitivos. Lo hacen con la convicción de haber ganado las elecciones y pidiendo un recuento urna a urna. Este mismo lunes, la sede del Ministerio Público (fiscalía) fue militarizada y todos los empleados fueron enviados a casa por orden del gobierno. Varios empleados aseguraron a la prensa que el desalojo de las oficinas es debido a amenaza de disturbios. El cierre se produce un día después de que el candidato presidencial Salvador Nasralla y algunos medios denunciasen que fiscales del Ministerio Publico habían allanado varias oficinas del Partido Nacional donde llenaban, firmaban y escaneaban actas con datos a favor de Juan Orlando Hernández. Nadie confirma ni desmiente estas afirmaciones hasta la fecha.
El lunes 25, el grupo de observadores canadiense Common Frontiers, denunciaba la irregularidad de los comicios y solicitaba al gobierno de Canadá no reconocer a Juan Orlando Hernández como ganador. En el mismo sentido, los observadores de la Confederación Sindical de Trabajadores de las Américas denuncian “manipulación y compra de votos, amenazas y otros actos de violencia contra los testigos y votantes de Libre”.
Y la incertidumbre sigue. Mientras el gobierno ya ha declarado ganador a Juan Orlando Hernández, Xiomara Castro asegura que triunfó ella. Salvador Nasralla felicita a su candidato a la alcaldía de San Pedro Sula (capital económica del país), contraviniendo, de esta forma, la versión del gobierno, que da por ganador al Partido Nacional. Los datos van apareciendo con cuentagotas y ni siquiera parece estar claro cuál fue el porcentaje de participación en los comicios. En los próximos días pueden ocurrir muchas cosas. Los militantes de LIBRE y PAC no parecen dispuestos a aceptar los resultados del TSE. Y no es de esperar que Juan Orlando y los suyos accedan a abandonar el poder.

sábado, 16 de noviembre de 2013

Autoritarismo y Corrupción en Honduras

Publicado en Dario Público


La historia de Honduras está plagada de acciones contrarias a la vigencia del estado de derecho. Múltiples golpes de Estado (el último el 28 de junio de 2009), que han roto la precaria legalidad existente en el país. A pesar de esta extrema fragilidad, el actual gobierno del Partido Nacional (presidido por Porfirio “Pepe” Lobo y su delfín y candidato a la presidencia Juan Orlando Hernández) está batiendo records en cuanto a autoritarismo y falta de apego a cualquier tipo de procedimiento legal. Todo con el objetivo de controlar todas y cada una de las instituciones clave del Estado, promover proyectos que beneficien a grupos poderosos afines y asegurar la victoria electoral de Juan Orlando Hernández. Pasemos a analizar la trayectoria de este gobierno desde 2009.
Ya desde la misma elección este gobierno arrastra vicios de legitimidad. Fue elegido en unos comicios que se produjeron tras un golpe de Estado, con suspensión de garantías vigente por un Decreto Ejecutivo promulgado meses antes de su celebración. La oposición zelayista, que decidió boicotear los comicios, acusó al Tribunal Supremo Electoral de inflar los datos de participación. Los datos finales del TSE establecieron que la elección de 2009 fue la de más baja participación desde la aprobación de la actual constitución en 1981, con un abstencionismo ligeramente superior al 50%. Es importante recordar que el sistema de conteo falló en la noche de los comicios y estuvo fuera de servicio durante horas de manera sospechosa.
Una vez en el poder, el tándem Lobo-Hernández ha llevado a cabo una arremetida sistemática contra varias instituciones del Estado. Ente las más memorables podemos citar la remoción ilegal de todos los magistrados de la Corte Suprema de Justicia menos uno, y el nombramiento discrecional de sustitutos. Es importante señalar que esta decisión se produjo tras una resolución de la Corte que declaraba inconstitucional uno de los proyectos estrella del gobierno: las ciudades modelo. El magistrado que no se destituyó, Oscar Chinchilla, fue el único en votar a favor de este proyecto.
Tampoco hay que desdeñar el trabajo que han venido realizando en el Ministerio Público. Aquí el asalto estuvo un poco mejor planificado. Aprovechando las múltiples denuncias por corrupción y abuso de poder en contra del anterior Fiscal General Luis Alberto Rubí, se creó una Comisión de Intervención del Ministerio Público con el fin de establecer posibles responsabilidades y depurar la institución. Finalmente las organizaciones de sociedad civil que participaron en dicha Comisión fueron marginadas y este proceso solo sirvió para conseguir nombrar un nuevo Fiscal General. Casualmente fue nombrado para el cargo Oscar Chinchilla, el magistrado de la Corte que no fue destituido por su fidelidad al gobierno en el caso de las ciudades modelo. Este hecho es especialmente grave si se tiene en cuenta que el período del anterior fiscal terminaba en 2014, cuando debía ser elegido un nuevo fiscal por el Congreso Nacional electo en los comicios del 2013 por un periodo de 5 años. El tándem Lobo-Hernández pretende que el nuevo fiscal permanezca en el cargo los próximos 5 años.
Importante es también señalar las maniobras que nuestra pareja viene realizando para hacerse con el control de los puestos claves de los organismos de seguridad pública. Una de las medidas más llamativas para ello ha sido el lanzamiento de un proceso de depuración policial a cargo de la Dirección de Investigación y Evaluación de la Carrera Policial, creada ad hoc. Para realizar este trabajo incluso se promulgó una Ley que otorgaba amplias facultades ejecutivas (con capacidad de remoción de cargos e incluso de despedir agentes), al flamante nuevo Director de la Policía Nacional, Juan Carlos “El Tigre” Bonilla. Este individuo fue acusado en el pasado de haber dirigido escuadrones de la muerte policiales, y en febrero de este año fue acusado por el anterior Director de la Policía Nacional Ramírez del Cid de ser responsable del asesinato de su hijo. Dicho proceso de depuración ha consistido principalmente en la realización de pruebas de confianza a los agentes, a las que se ha negado a someterse el propio Tigre Bonilla, y cuyos resultados han sido decepcionantes. Al mismo tiempo que se realizaba este proceso, se multiplicaban las denuncias sobre la existencia de escuadrones de la muerte parapoliciales que estarían asesinando jóvenes por todo el país. Estas denuncias no parecen ser una prioridad investigativa. Por último, el ejecutivo actual está en proceso de formar una nueva unidad de “élite” conocida como TIGRES. Se trataría de un hibrido policial-militar que ya ha sido denunciado por organismos defensores de derechos humanos como un retroceso tremendo en materia de derechos humanos. Siendo una unidad creada por el actual gobierno, es de esperar que presente una especial fidelidad a éste y esté dirigido por personas de confianza del tándem Lobo-Hernández.
Pero no acaban ahí los abusos cometidos por el gobierno. Durante el proceso electoral para las elecciones primarias en 2012, se observaron múltiples irregularidades. Una vez más, hubo problemas con el sistema de conteo y los datos que se ofrecieron finalmente son más que dudosos. Según estas informaciones habría resultado ganador Juan Orlando Hernández. El principal oponente dentro del Partido Nacional al tándem Lobo-Hernández, el señor Ricardo Álvarez, denunció ser víctima de fraude y ser el verdadero ganador. No se realizó un escrutinio alternativo y Álvarez estuvo denunciando el fraude en los principales medios del país hasta que le ofrecieron presentarse como Designado Presidencial (una especie de vicepresidente) en la candidatura de Juan Orlando.
Y se podrían seguir citando otros abusos, como la reelección de la Rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, Julieta Castellanos, con cambio legislativo incluido; el asalto a la Secretaria de Salud por parte de esta señora, concesión de ríos en contra de voluntad de la población local, violencia contra grupos campesinos en varios puntos del país y otros casos. Si evaluamos estos cuatro años de gobierno desde el punto de vista de los derechos humanos podemos darle una calificación de muy deficiente. Desde el conflicto en el Valle del Aguan con más de 100 muertos, pasando por los últimos eventos en Rio Blanco, con la muerte de varios activistas y la criminalización de la lideresa indígena Berta Cáceres y sin olvidar las denuncias de existencia de grupos parapoliciales de limpieza social, se puede afirmar que este gobierno solo ha contribuido a exacerbar los conflictos ya existentes en el país en un intento de imponer sus intereses y obtusas visiones sociales.
En cuanto a las elecciones del 24 de noviembre, el panorama tampoco es muy halagüeño. La campaña de Juan Orlando Hernández se ha convertido en algo totalmente omnipresente. Las calles están literalmente forradas con su cara y en los medios de comunicación no dejan de pasar sus anuncios. Llama la atención que en el partido que la selección de Honduras jugó contra Jamaica el pasado 15 de octubre apareciese un anuncio de Juan Orlando ofreciendo 100,000 chambas (trabajos) a quien le apoyase. Esto, unido a la contratación de JJ Rendón, Venezolano especialista en campañas sucias, hace temer unos comicios complicados. Ya lo dice Juan Orlando Hernández en uno de los anuncios de radio que protagoniza; “Voy a hacer lo que sea necesario para ganar estas elecciones”.
Con prácticamente todas las encuestas a favor, la candidata de LIBRE, Xiomara Castro podría sufrir una derrota a través de un juego sucio al que parece que el tándem Lobo-Hernández ya están bastante acostumbrados. La falta de representantes tanto de LIBRE en la sede central del Tribunal Supremo Electoral dificultará un buen monitoreo del sistema electoral. A principios de año varios de los nuevos partidos y los minoritarios propusieron la implantación del sistema de voto electrónico venezolano, calificada por el Centro Carter como “el mejor sistema del mundo”. Los dos partidos tradicionales (Nacional y Liberal) se opusieron y la propuesta no prosperó.
El 26 de octubre pasado varias organizaciones defensoras de derechos humanos declararon una emergencia de derechos humanos a 30 días de las elecciones. Señalan entre las principales víctimas de la actual ola de violencia a los militantes de LIBRE, aunque sin excluir a los miembros de otros partidos. El último asesinato se produjo el 23 de octubre cuando el camarógrafo de la vinculada a LIBRE Globo Tv Manuel Murillo Varela fue atacado en Tegucigalpa y falleció después de recibir tres balas en la cara. Era beneficiario de medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en respuesta al secuestro y tortura por parte de policías de que fue víctima en 2010. Esta semana varios fiscales de la Fiscalía Especial de Derechos Humanos han denunciado que el gobierno este virtualmente desmantelando esta institución y dispersando a sus integrantes en varios puesto en el interior del país. Da miedo.


Honduras: Una mirada previa a las elecciones del 24-N


Publicado en Info GAIA

Situación política en Honduras

1)      Algunos datos históricos de Honduras           

Honduras es una nación situada en Centroamérica y que tiene frontera terrestre con Nicaragua, El Salvador y Guatemala. A continuación ofrecemos algunos datos básicos sobre el país:

- Población: 8,400,000 (2012)
- PIB per cápita: 2,226 dólares (2011)
- IDH: 0.632 (puesto 120 de 187) (2012)
- Índice de Gini: 0.580 (2011)
- Remesas con respecto al PIB: 15.8% (2012)
- Personas bajo la línea de pobreza relativa: 66.5% de la población (2012)
- Personas bajo la línea de pobreza absoluta: 46% de la población (2012)

            Honduras se coloca en el puesto número 120 de la lista de Desarrollo Humano mundial. Su coeficiente de Gini le coloca en el puesto 120 sobre 187 países, en otras palabras, es uno de los países más desiguales del mundo. Se trata de un país de escasa industrialización, en el que el 15.8% del PIB proviene de las remesas enviadas por su población emigrada, principalmente afincada en Estados Unidos. Sus principales productos de exportación son el café, el plátano y las gambas. Además, existe un pequeño sector de industria maquiladora concentrado principalmente en la zona norte del país en condiciones muy favorables a la inversión en cuanto a cargas de tipo laboral y fiscal.


            Históricamente, este país se ha constituido en un Estado extremadamente frágil. Su independencia de la Corona Española se produjo en el año 1821 para pasar a formar parte de la República Centroamericana, de la que también acabaría separándose en el año 1838. A principios del siglo XX se acuñó el término de república bananera para referirse a ella y a las vecinas repúblicas de Guatemala, El Salvador y Nicaragua. Dicho calificativo tenía un carácter peyorativo que hacía referencia a la aguda dependencia que la economía nacional tenía con respecto a la industria bananera, así como a la corruptibilidad de sus líderes políticos y la facilidad con que estos fueron manejados (y derrocados en los casos que fue necesario) en favor de los intereses de las compañías bananeras.

            Después de varias décadas de dominio de las castas militares, en los años 80 se inicio un proceso de relativa apertura hacia un sistema de democracia liberal, todo ello en el marco de la política estadounidense de contención de los movimientos de izquierda en Centroamérica bajo la Doctrina de la Seguridad Nacional. Fue en estos años que Honduras se transformó en un aliado indispensable de la potencia norteamericana para intervenir en la región. Se estaban produciendo en ese momento guerras civiles en El Salvador y Guatemala. Nicaragua estaba en plena revolución sandinista y con los grupos contrarrevolucionarios financiados por Estados Unidos en plena actividad. En ese contexto tan volátil, Honduras fue utilizada como base de operaciones para la intervención norteamericana en la región. Se entrenaba y armaba a grupos armados ilegales, escuadrones de la muerte y ejércitos regulares en el territorio nacional. Como consecuencia, Honduras llegó a encontrarse ocupada por los ejércitos de cuatro países: Estados Unidos, El Salvador, Guatemala y la contra nicaragüense.

            La extrema fragilidad del proceso democrático nacional se puso de nuevo de manifiesto el 28 de junio de 2009, fecha en la cual se produjo un Golpe de Estado contra el entonces presidente Manuel Zelaya Rosales. Este hecho fue condenado de forma casi unánime por la comunidad internacional y condujo al aislamiento económico de la república por unos meses, hasta después de la celebración de unas polémicas elecciones a finales de ese mismo año. Como consecuencia de estos hechos, la institucionalidad hondureña quedó altamente dañada, circunstancia que, como veremos más adelante, fue aprovechada por las organizaciones del crimen organizado para ampliar sus operaciones frente a un Estado cada vez más impotente.

            Nos encontramos en la actualidad ante un Estado que no acaba de afianzar su presencia en todo el territorio nacional debido a la escasa infraestructura existente en el país. Las dos principales ciudades son Tegucigalpa, capital de la nación, situada en la zona centro-sur del país y sede de las principales instituciones, y San Pedro Sula, capital económica situada en la zona noroccidental. Ambas ciudades sufren de altísimos niveles de violencia que van en aumento desde hace años.

            Debido al escaso desarrollo del sistema de carreteras del país, varios de los 18 departamentos del país (la mayor parte de Olancho, Gracias a Dios y Colón) se encuentran muy aislados del resto del territorio y se han  convertido en zonas francas para las actividades de las grandes organizaciones del narcotráfico. 


2)      El gobierno de Manuel Zelaya.

            Manuel Zelaya fue presidente de Honduras desde el 27 de enero de 2006 hasta su derrocamiento el 28 de junio de 2009 cuando apenas faltaban unos meses para terminar su mandato. Se trata de un hombre proveniente de una familia acaudalada de la región de Olancho (su padre se vio involucrado en una masacre en el año 75 cometida por el ejército contra campesinos, religiosos y estudiantes de izquierda).

            Durante su periodo al frente del gobierno decidió desligarse de la política que dictaba el partido al que pertenecía (Partido Liberal), para acercarse a Hugo Chávez y el ALBA.

Durante su gobierno:

-          - Se aumentó el salario mínimo en un 40% en el año 2009, dejando de ser Honduras el país con salario mínimo más bajo de la América Latina.
-          - Se mantuvo la inflación a niveles inusualmente bajos para el país.
-          - Se redujo el déficit público que pasó del 44.7% del PIB en diciembre de 2005 al 17.40% en diciembre de 2008.
-          - Se redujo la pobreza: la pobreza extrema se redujo en un 9.8% al pasar del 46% en 2005 al 36.2% en 2008.
-          - Proyectos de energías renovables y merienda escolar.
-          - Honduras entró en el ALBA.
-          - Honduras entró en PETROCARIBE.
-          - Se aprobó la denominada ley de los 60 grados: esta ley evitó que se siguieran produciendo estafas en la compra de combustible por parte del Estado, que venían siendo habituales en el pasado.
-          - Se aprobó la utilización de las píldoras anticonceptivas de emergencia.
-          - El Estado indemnizó a algunos de los familiares de desaparecidos y asesinados en los 80.
-          - Creación de medios de comunicación estatales: Poder Ciudadano y Canal 8.

            Teniendo en cuenta el pasado ultraconservador de Honduras, donde nunca existieron movimientos políticos de izquierda con fuerza, estas políticas supusieron una fuerte ruptura con la política tradicional e hicieron ganarse al gobierno acérrimos enemigos dentro de la oligarquía nacional, la Embajada de Estados Unidos y al interior de los dos partidos tradicionales (Partido Nacional y Partido Liberal).

            Con la idea de impulsar un cambio en la política hondureña de carácter más permanente se crea el proyecto de llamar a una asamblea constituyente a través de la instalación de una cuarta urna en las elecciones de 2009 (en Honduras normalmente hay 3 urnas: presidente, diputados y municipio). Este proyecto fue el que terminó de enfrentarle con los poderes fácticos del país que ejecutaron el golpe de Estado del 28 de junio de 2009.

3)      El golpe de Estado de 2009

            El domingo 28 de junio de 2009 estaba prevista la celebración de una consulta no vinculante en la que se preguntaba a la ciudadanía si querían que en las elecciones generales que se iban a celebrar el próximo noviembre se instalara una cuarta urna para convocar una asamblea constituyente.

            La oligarquía nacional se rebeló contra la posibilidad de que se celebrase este tipo de votaciones, ya que sentían un gran temor de que pudiese traer un cambio en el escenario político que hiciese virar hacia la izquierda a la política hondureña. La posibilidad de que Mel se “tomara” el Partido Liberal y lo convirtiese en un partido de izquierda ponía muy nerviosos a políticos y empresarios. La subida del salario mínimo, el acercamiento con Venezuela y Cuba, la aplicación de la ley de 60 grados y otras medidas de carácter popular fueron recibidas entre la clase política hondureña como una amenaza socialista intolerable. Las causas que oficialmente se alegaron para dar el golpe fueron otras: se dijo que al llamar a una constituyente se estaba vulnerando la constitución, que cuenta con varios artículos “petreos”. Éstos teóricamente no pueden ser modificados bajo ningún concepto e incluyen la prohibición de la reelección presidencial. También se alegó que el gobierno de Mel era extremadamente corrupto y que estaba llevando al país al desastre. Debido al enfrentamiento que Mel mantenía con su propio partido, no había podido aprobar el presupuesto anual en el congreso nacional y este hecho también fue utilizado como justificación al golpe.

            Fueron sobre todo los compañeros de Zelaya en el Partido Liberal los que ejecutaron el golpe materialmente, junto con las Fuerzas Armadas y el Poder Judicial. En la autoría intelectual sin duda participaron empresarios y miembros del entonces opositor Partido Nacional.

            Finalmente, el 28 de junio de 2009 se ejecutó el golpe y Zelaya fue secuestrado por un comando militar en su vivienda y enviado a Costa Rica en pijama en un avión militar. La condena de la comunidad internacional fue casi unánime y el grupo que ejecutó el golpe mintió descaradamente a los hondureños presentando una carta de renuncia de Zelaya y organizando un acto al que llamaron sucesión constitucional en el Congreso Nacional ese mismo día. En este acto se nombró Presidente a Roberto Micheletti, hasta entonces presidente del Congreso Nacional por el Partido Liberal. Se negó sistemáticamente que se hubiese producido golpe de Estado alguno y se pretendió que lo ocurrido se enmarcaba en la más estricta legalidad. Durante varios meses se congelaron fondos provenientes de la Unión Europea, Estados Unidos, organismos internacionales y otras fuentes de crédito internacional. Esto, en un país tan dependiente de la ayuda como Honduras, produjo un daño en la economía y en la misma estructura pública que dejo muy maltrecho al Estado y a que afectó a toda la población.
  
4)      La lucha en las calles y la represión

            Tras el golpe de Estado se produjo una explosión de protestas seguidas de una fuerte represión, que trajo como consecuencia decenas de asesinatos de militantes, encarcelamiento, amenazas, torturas, violaciones, cierre de medios de comunicación y censura de emisiones de canales internacionales como CNN o TVE entre otros casos. Las calles fueron tomadas cada día por los manifestantes anti golpistas por un lado, y por militares y policías por el otro. También se convocaron varias manifestaciones a favor del golpe. El tono de estas era de una extrema derecha tan brutal que se referían a la cadena CCN como Chávez News Network y se pedía que se golpeara y gaseara a las manifestaciones opositoras. Para intentar contener la protesta social se impuso el toque de queda todas las noches durante varios meses, con un horario que se establecía mediante cadena nacional cada día dependiendo de los acontecimientos. Esta situación se prolongó hasta las elecciones de noviembre de 2009. Para ampliar información sobre este tema es recomendable leer el Informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y el Informe de la Comisión de Verdad.

5)      Las elecciones del 29 de noviembre de 2009

            Desde que se ejecutó la asonada, el objetivo de los golpistas fue aguantar en el poder el tiempo suficiente para que se celebrasen unas elecciones en las que pudiesen transferir el gobierno a un equipo ideológicamente afín y presentable a la comunidad internacional. Lo consiguieron. Su esperanza era que el nuevo gobierno fuese reconocido y se reabriesen los canales de financiación y cooperación. Así ocurrió. Primero lo certificó el gobierno de Estados Unidos y detrás fue la UE. La mayoría de países de Sudamérica todavía tardaría meses en reconocer al nuevo gobierno aunque esto no supuso un mayor problema, ya que la mayor parte de la financiación que recibe Honduras proviene del Banco Mundial, FMI y otras fuentes ligadas al gobierno de Estados Unidos y la Unión Europea (a excepción del ALBA y PETROCARIBE, cuyos fondos fueron malgastados durante el gobierno de Micheletti).

            Es importante señalar que estas elecciones se celebraron sin el envío de observadores internacionales de UE, gobierno de Estados Unidos, ONU u otros. Solo llegaron observadores del Partido Republicano y otros grupos afines a la oligarquía nacional. Además estaba en vigor el Decreto Presidencial PCM-M-016-2009 de 26 de septiembre que restringía prácticamente todos los derechos civiles. Durante estos últimos meses Mel había tratado de entrar al país por Nicaragua de manera infructuosa, y el 21 de septiembre apareció de manera sorpresiva dentro de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, creando un gran revuelo en el país. La respuesta del gobierno de facto fue decretar un toque de queda permanente de 3 días de duración que acabó con graves disturbios y saqueo de negocios. Y es que esta medida llevo a numerosas familias de bajos ingresos a una situación desesperada que, tras varios días encerrados, no contaban con alimentos ni agua potable en sus casas.

            De las elecciones celebradas en noviembre de 2009 salió elegido presidente Porfirio “Pepe” Lobo por el Partido Nacional. Fueron las elecciones con más baja participación desde la instauración de la actual constitución (1981) según datos del Tribunal Supremo Electoral (49.88% de sufragios). Sin embargo, este dato no se supo hasta varias semanas después de celebrados los comicios. Durante la celebración de este proceso electoral, los medios golpistas aseguraron que se estaba produciendo una participación masiva, pretendiendo así justificar unas elecciones que estaban siendo boicoteadas por Zelaya y el recientemente creado Frente Nacional de Resistencia Popular. Nunca se vio una imagen de las largas filas para votar de la que hablaban los principales medios de comunicación. En la noche, el sistema de recuento del Tribunal Supremo Electoral se cayó y estuvo varias horas fuera de servicio. Cuando volvió a funcionar se aseguró que se trataba de las elecciones más votadas de la historia, con una participación del 62%. Los datos definitivos tardaron en aparecer varias semanas y se rumorea que la tardanza se debió a dos cosas: ocultar la cifra real de participación, y repartirse las diputaciones entre el Partido Nacional (claro ganador) y el Partido Liberal (que supuestamente habría sufrido un hecatombe electoral debido a la fuga de votos que supuso la ruptura de Zelaya con este partido). Se pretendió pues salvar al Partido Liberal para no debilitar al bipartidismo en un momento en el que se buscaba legitimar el régimen ante la sociedad hondureña e internacional.

            Tras las elecciones se siguieron produciendo asesinatos y agresiones contra los manifestantes y los movimientos sociales.

6)      El Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional: el Humanismo Cristiano.

            Una de las condiciones que se le impuso desde la comunidad internacional a Pepe Lobo fue la de formar un gobierno de unidad nacional. Para ello integró en su gobierno a miembros del partido Unificación Democrática (que con anterioridad al golpe aglutinaba a la izquierda hondureña y que ha desempeñado un papel lamentable en los últimos años) y a otros partidos pequeños (Democracia Cristiana y PINU). Se creó también una Comisión de la Verdad y la Reconciliación integrada por personalidades del ámbito internacional para investigar los hechos ocurridos en los últimos meses y el gobierno cambio drásticamente su tono. De las amenazas y mentiras descaradas del gobierno de Micheletti se pasó a una hipocresía que solo pretendía contentar a la comunidad internacional mientras se seguía reprimiendo a la población.

            De las negociaciones entre el gobierno, el FNRP y la comunidad internacional surgió un proceso que desembocó en el retorno de Manuel Zelaya a Honduras y la creación del partido LIBRE. Es importante recordar que la represión y los asesinatos no han cesado, y que todavía en 2013 hay personas en el exilio, y otras muchas temen por su vida.
  
7)      Principales figuras de la política tradicional:

Ø  Los árabes en Honduras

            En Honduras los árabes (principalmente palestinos, aunque también sirios y libaneses) constituyen el  núcleo de la oligarquía nacional. Se les llama turcos despectivamente, ya que llegaron a Honduras con un pasaporte del imperio otomano hace más de un siglo. Se trata de un grupo muy conservador y que acapara tanto el poder económico como el político. La endogamia ha venido siendo la práctica habitual en esta comunidad. Pertenecen a este grupo ex-presidentes como Carlos Flores Facusse y empresarios como Jorge Canahuati Larach o Miguel Facusse. En general, muy conservadores. La inmensa mayoría de ellos practica la religión católica, aunque hay algunos musulmanes y de otras religiones.

Ø  Mauricio Villeda
           
            Candidato a presidente por el Partido Liberal. Miembro del Opus Dei y cercano a las posiciones del golpista Roberto Micheletti. Vinculado a intereses mineros en Honduras. Acusado de fraude en las elecciones primarias de 2012, en las que podría haber ganado su principal rival Yani Rosenthal. Con muy pocas posibilidades de hacerse con la presidencia.

Ø  Yani Rosenthal
           
            Precandidato presidencial por el Partido Liberal. Perdió entre denuncias de fraude. Judío. Hijo del empresario Jaime Rosenthal. Pertenece a una de las familias más ricas del país. Representa la ideología más centrista dentro del Partido Liberal. Su familia es dueña del Diario Tiempo, que en los años 80 era el único medio que publicaba las noticias de asesinatos políticos. También tras el golpe de Estado de 2009 los medios de esta familia dieron cobertura a las manifestaciones opositoras y a la represión. Aun así no hay que olvidar que forma parte de la oligarquía y que su familia posee un amplio imperio financiero y mediático en el país.

Ø  Pepe Lobo
           
            Actual presidente de Honduras. Miembro del derechista Partido Nacional. Hijo de hacendados del departamento de Olancho. De juventud comunista, incluso estudió en la Universidad Patrice Lumumba en la URSS. Personaje de gran cinismo, la carcajada es una respuesta habitual a las críticas que pueda recibir. Este gobierno se caracteriza por decir una cosa y hacer la contraria. Se muestra muy dialogante con la comunidad internacional y lleva a cabo reformas que le son solicitadas en instancias internacionales tales como la creación de mecanismos de protección a derechos humanos. En el fondo, no hace ningún esfuerzo por detener los grupos de poder que ejercen violencia contra los movimientos sociales.

Ø  Juan Orlando Hernández
           
            Actual Presidente del Congreso Nacional y candidato a Presidente por el Partido Nacional. Ganador de las elecciones primarias del Partido Nacional entre denuncias de fraude. Su principal opositor  en éstas, Ricardo Álvarez, no reconoció su triunfo hasta que se le ofreció participar en su candidatura como Designado Presidencial (una especie de vicepresidencia). Mano derecha de Pepe Lobo. Muestra una ambición desmedida de poder. Varias de las medidas que ha tomado, como la aprobación de las ciudades modelo, o la destitución de los jueces de la Corte Suprema que se oponían a éstas, lo han enfrentado con una parte de la oligarquía tradicional. Se perfila como futuro presidente de Honduras, siendo su única rival creíble Xiomara Castro de LIBRE. Es acusado tanto por la oligarquía como por el movimiento social de promover un sistema tendente al autoritarismo. Pretende presentarse como una opción más centrista que la de Mauricio Villeda (según él la extrema derecha) y Xiomara Castro (según él la extrema izquierda). En realidad ideológicamente no hay ninguna diferencia entre Mauricio Villeda, Ricardo Álvarez y Juan Orlando Hernández, a excepción de representar intereses de grupos económicos diferentes dentro del país.

Ø  Ricardo Álvarez
           
            Actual Alcalde de Tegucigalpa, gestión desastrosa. Miembro del Partido Nacional. Perdió las primarias de 2012 en la que se le daba por vencedor en medio de denuncias de fraude y fallos informáticos del sistema de recuento del Tribunal Supremo Electoral. Muy escorado a la derecha. Representa a un grupo de la oligarquía más tradicional, mientras que Juan Orlando lo haría de nuevos ricos y extranjeros.

Ø  Jorge Canahuati Larach
           
            Otro árabe. Dueño de los dos principales diarios del país: El Heraldo (el más leído en Tegucigalpa) y La Prensa (de San Pedro Sula). Empresario muy poderoso que se ha enriquecido a costa del Estado: ha participado en ventas de armas en contratos de dudosa legalidad y es uno de los suministradores habituales de medicamentos al sistema publico de salud (incluso se le acusa de suministrar medicinas vencidas al Estado a alto precio). Se trata de un individuo que, a través de sus medios, tiene una poderosa influencia en la política nacional. Fue uno de los principales promotores del golpe de 2009 y actualmente es un frontal opositor al gobierno de Lobo y de la candidatura de Juan Orlando Hernández. Representa pues a la oligarquía más tradicional. Miembro de la Sociedad Interamericana de Prensa.

Ø  Miguel Facusse
           
            Árabe. Empresario agrícola, se dedica a la producción de palma africana entre otros cultivos. Responsable de la mayor parte de los conflictos agrícolas de Honduras. Es uno de los principales responsables del conflicto en el Valle del Aguan, que ya ha dejado más de 100 muertos desde el golpe de 2009. Un gran asesino. En este país, esta clase de personas está por encima de la política. No acata decisiones judiciales y tiene bajo su mando un ejército de guardias privados (se habla mucho de entrenadores israelís y colombianos). El Ejército de Honduras es utilizado para solucionar parte de los conflictos que tiene con campesinos. Gran aficionado a las avionetas (las mismas que los narcos utilizan para transportar la cocaína desde Sudamérica hasta Honduras rumbo a Estados Unidos y Europa).

8)      Las políticas del gobierno actual:

            El gobierno presidido por Pepe Lobo se denomina Gobierno de Unidad y Reconciliación Nacional y en él participan el Partido Nacional de manera mayoritaria y otros pequeños partidos hondureños como Unificación Democrática (este partido aglutinaba a la izquierda y su comportamiento en los últimos años ha puesto de manifiesto su carácter servil y el interés de sus miembros únicamente por mantener su puesto de diputados). El lema del Partido Nacional ha sido el del gobierno del humanismo cristiano. Se trata de un gobierno de carácter conservador, cuya principal misión ha consistido en devolver a Honduras a su antigua posición entre la comunidad internacional cediendo lo menos posible a las reivindicaciones sociales y sin detener la represión contra los movimientos de la sociedad civil. Y lo ha conseguido. Bajo el mandato de Lobo Honduras ha sido readmitida en todos los foros internacionales y el gobierno es reconocido por todos los países de América Latina. Los actuales gobernantes muestran mucha más disposición al diálogo que el gobierno de Micheletti (durante los meses que éste gobernó se llegó a insultar a Obama, a la nación salvadoreña y en general la actitud de los altos funcionarios era de mucha prepotencia). Sin embargo, esta actitud dialogante es una pose de cara a la comunidad internacional. A nivel interno Pepe Lobo trata de imponer un proyecto político que refuerce a su grupo de allegados tanto dentro del Partido Nacional como en las instituciones del Estado.

A continuación alguna de las medidas más importantes que ha tomado este gobierno:

Ø  Las ciudades modelo

            Se trata de la creación de zonas autónomas dentro del país con su propia moneda, sus propias leyes y con autonomía casi total de todas las actividades que se realicen en su interior. Para justificarlas frente a la población se presenta el éxito de la ciudad de Hong Kong como un modelo a seguir. Fueron propuestas por el libertario estadounidense Paul Romer. Finalmente este señor acabo retirando su apoyo al proyecto sin quedar muy claro a qué se debía. Este proyecto supone una renuncia a la soberanía nacional hondureña. Se va a entregar a manos de multinacionales las mejores tierras del país. El proyecto ha generado una fuerte oposición en la izquierda y también en los grupos oligárquicos no alineados con Lobo y Juan Orlando (los medios de Canahuati Larach muestran una férrea oposición). La Corte Suprema de Justicia declaró este proyecto inconstitucional. Posteriormente los magistrados que votaron contra las ciudades modelo fueron revocados y sustituidos por el Congreso Nacional (controlado por Juan Orlando Hernández) en lo que se definió como un golpe de Estado técnico. El proyecto está nuevamente en tramitación. A pesar de que parece que hay una fuerte oposición de la sociedad hondureña el proyecto va para adelante. En el Congreso Nacional se vivieron momentos patéticos al descubrirse que votaron a favor del proyecto los diputados de la supuestamente izquierdista UD y varios diputados que, aunque hoy en día representan al Partido Liberal, en las elecciones de este año se presentan en el Partido Libre.

 Ø  Ley de minería

Aprobada en 2013. Entreguismo total a las multinacionales de la minería. La minería a cielo abierto tal y como se practica en la región contamina el agua potable y causa distintas enfermedades a la población circundante. No se prevén consultas a la población local.

Ø  Militarización gubernamental y social

            Tras el golpe de Estado, el Ejército de Honduras ha recobrado una buena parte del poco poder que había perdido desde que se instauró la actual constitución de 1981. Varios ministerios y empresas públicas del país están en manos de militares (entre ellas destaca el operador de telefonía Hondutel, que fue gestionado por el militar que dirigió el golpe de Estado de 2009 Romeo Vásquez Velázquez, hasta que dimitió para atender su carrera para la presidencia del país por un nuevo partido). Además, las calles del país se ven invadidas cada vez con más frecuencia por los militares, que ejercen ahora labores de policía. A consecuencia de estas patrullas militares se han producido multitud de denuncias de violaciones a los derechos humanos, incluyendo el asesinato de varios jóvenes.

Ø  Depuración policial
Se ha llevado a cabo un proceso con el supuesto objetivo de depurar la Policía Nacional de elementos corruptos. No se observan grandes avances y más parece un intento de eliminar elementos incómodos de la policía que de realizar una verdadera depuración. En los últimos meses las denuncias por la existencia de escuadrones de la muerte dentro de la policía se han multiplicado, sin que el proceso de depuración haya aclarado aspecto alguno de estas denuncias.

Ø  TIGRES
Otro de los proyectos estrellas del actual gobierno es la creación de un cuerpo de élite denominado Tropa de Inteligencia y Grupo de Respuesta Especial de Seguridad (TIGRES). Esta nueva unidad de élite, calificada de híbrido policial-militar sería una especie de BOPE hondureño. Ha sido calificada por la Comisión de Reforma de la Seguridad Pública (creada por el gobierno) como  “un retroceso institucional de incalculables consecuencias para el fortalecimiento del Estado de derecho”. También ha sido muy criticada por las principales organizaciones defensoras de derechos humanos.

Ø  Concesiones de ríos

            Se concesiona la utilización de ríos para creación de centrales hidroeléctricas a favor de empresas multinacionales. Se trata de una de las primeras medidas adoptadas por el gobierno del humanismo cristiano al llegar al poder. En abril de 2010 ya se habían concesionado 8 ríos. En 2013 se han multiplicado los conflictos relacionados con este tema. En julio de 2013 dos miembros de la organización indígena COPINH fueron asesinados mientras defendían el derecho de la comunidad de Rio Blanco de oponerse a la construcción de una central hidroeléctrica. La dirigente de este movimiento, Berta Cáceres, es víctima de un hostigamiento policial y legal que ha culminado con la emisión de un auto de prisión en su contra.

Ø  El aumento del déficit público

            Desde el golpe de Estado de 2009 y sobre todo desde la llegada al poder del humanismo cristiano el déficit público ha aumentado de manera galopante y hace temer por la estabilidad del gobierno. En los últimos meses  se asiste a un proceso de devaluación de la moneda nacional en probable seguimiento de las instrucciones del FMI que puede traer consecuencias desastrosas para un país como Honduras, que es extremadamente dependiente de importaciones de todo tipo de bienes, como hidrocarburos o alimentos y que apenas exporta algunos productos del sector primario (café, gambas y palma africana).

Ø  El conflicto en el Aguán

Se trata de un conflicto histórico que se ha visto agudizado tras el golpe de Estado de 2009. El gobierno de Lobo ha emprendido varias operaciones de tipo militar en la zona que han servido para apoyar los intereses de los terratenientes. El periódico digital salvadoreño El Faro ofrece una interesante aproximación al problema.

9)      La situación actual del país:

Ø  Violencia del narcotráfico

Honduras es, según datos oficiales, el país con la tasa de homicidios por habitante más alta del mundo. 


            El cuadro anterior muestra la evolución de dicha tasa en los últimos años (en 2012 la tasa quedó en 85.6, aunque hay sospechas fundadas de que la policía oculta la cifra real que podría ser muy superior para mostrar resultados positivos).

            Este aumento se ha producido en paralelo a un fenómeno que viene ocurriendo en el vecino país de México. El cambio se produjo tras la elección como presidente de Felipe Calderón, del Partido Acción Nacional (PAN), en las elecciones de 2006 por un margen estrechísimo frente a su rival del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Andrés Manuel López Obrador. El nuevo presidente, electo entre denuncias de fraude, buscó legitimar su mandato comenzando una política de “guerra al narcotráfico” que ha traído como consecuencia el desplazamiento hacia el sur de los cárteles mexicanos, debido a los problemas que enfrentan en su ámbito geográfico original.

            Sumado a lo anterior hay que tener en cuenta el efecto que el Golpe de Estado perpetrado contra el presidente hondureño Manuel Zelaya el 28 de junio de 2009 ha tenido en la violencia en el país. Destruida la institucionalidad por un golpe político-militar, el país quedó aislado internacionalmente durante meses. Se cortaron durante este periodo los flujos de ayuda de los que dependía la nación centroamericana, trayendo como resultado un caos y una inoperancia del Estado todavía mayor de la que ya existía anteriormente al golpe.

            La debilidad institucional de Honduras, sumada a la vieja relación que existe entre el narcotráfico local y el de México y Colombia, han hecho de este país una base de operaciones de estas organizaciones. Es en este contexto que la violencia ha aumentado de una tasa de 30.7 homicidios por cada 100.000 habitantes a una de 86.5 en el periodo 2004 a 2011. Y la escalada de violencia sigue en aumento.

Ø  Actividad de la DEA

            Honduras es, desde hace años, el principal aliado de Estados Unidos en Centroamérica. Esta alianza, aunque data de muchas décadas, se vio reforzada durante los años ochenta. Durante estos años Honduras fue utilizada por la potencia del Norte como centro de operaciones de contrainsurgencia en la región centroamericana. A raíz de esto se fue conformando una relación de dependencia que perdura hasta nuestros días.

A continuación vemos un mapa que muestra las bases estadounidenses en territorio hondureño:

Gráfico: Bases militares de Estados Unidos en Honduras
Fuente: The New York Times

            La cooperación militar ha sido una de las principales vías que ha utilizado Estados Unidos para justificar su presencia en Honduras y para intervenir en sus asuntos internos. En el pasado se justificó esta cooperación con motivo de la lucha contra el comunismo en el marco de la guerra fría. Actualmente la lucha contra el narcotráfico es la razón alegada. Como se puede ver en el mapa, existen actualmente cuatro bases estadounidenses en territorio hondureño.

            Junto a la ciudad de Comayagua podemos encontrar el asentamiento de tropas norteamericanas más antiguo en Honduras: la Base Aérea "José Enrique SOTO CANO" y la Fuerza de Tarea Conjunto Bravo (US military's Joint Task Force Bravo (JTF-B). Creada en la década de los cincuenta, cumplió funciones de entrenamiento y asistencia técnica a los 37 gobiernos y fuerzas irregulares aliados de Estados Unidos en la región, en especial durante la década de los ochenta. Fue creada con fines claramente de intervención militar en la región. Se trata de una base de especial importancia estratégica para Estados Unidos, ya que es la única con capacidad para que operen los aviones más grandes del ejército norteamericano, además de ser un punto estratégico entre el Norte y el Sur de Latinoamérica.

            Actualmente justifica su presencia entre otras razones para “apoyar las estrategias nacionales anti-drogas”. De esta forma, existe en la zona central del territorio hondureño una base militar de la potencia extranjera que, durante las últimas décadas, ha sido responsable de gran parte de los cambios políticos que han ocurrido en el país. Y lo que es más importante, una de las justificaciones que se ofrece para la existencia de estas instalaciones es la lucha contra el narcotráfico.

            Las otras tres bases que aparecen el gráfico son de reciente creación y sirven como bases logísticas para las operaciones que se realizan en la Mosquitia contra el narcotráfico. Todas ellas se han levantado durante el gobierno de Porfirio Lobo en los años 2010 y 2011. En enero de 2012 se inauguró otra base militar en la isla de Guanaja. En su construcción participaron efectivos del ejército estadounidense, que podrán utilizar la base en sus operaciones contra el narcotráfico. Vemos pues como cada vez son más los asentamientos que el Ejército de los Estados Unidos posee en el territorio hondureño, lo que supone un menoscabo para su soberanía. Pero no se acaban ahí los motivos de preocupación. Durante el año 2012 han venido produciéndose reportes por parte de los organismos de derechos humanos relativos a la actividad que, especialmente en la región de la Mosquitia, llevan a cabo cuerpos especiales del Ejército de los Estados Unidos y la DEA, junto con militares y policías hondureños y guatemaltecos.

            Se trata de operaciones que se realizan sin ningún tipo de control político o social y que ya han costado la vida de varios civiles inocentes. Se ha reportado la utilización de helicópteros artillados usados normalmente en zona de guerra. Destacan los eventos que se produjeron el día 11 de mayo de 2012 en el municipio de Ahuás. En esta ocasión se confirmó que un helicóptero titularidad del ejército norteamericano63 en el que viajaban agentes de la DEA y contratistas de seguridad privada (léase mercenarios) dirigieron un operativo conjunto con el ejército y la policía hondureños. Murieron 4 personas, incluyendo dos mujeres, un joven de 14 años y un hombre de 21 años. Al menos cuatro personas fueron heridas de gravedad.

            También ha salido a la luz a causa de estas situaciones que en el país opera un grupo de operaciones especiales de la DEA denominado Equipo de Apoyo y Asesoramiento Desplegados en el Exterior (FAST por las siglas en inglés). Dicho equipo utiliza tácticas de contrainsurgencia aprendidas en Irak, Yemen, Pakistán y Afganistán según se publicó en The New York Times.

            Estos hechos ponen de manifiesto cómo, en el marco de la lucha contra el narcotráfico, tropas extranjeras y mercenarios operan en algunas zonas del país con total impunidad. Sobre los excesos que cometan contra la población no hay instancia a la que reclamar, ya que estos operativos se realizan de manera encubierta y sin un estatuto legal definido. En ellos se criminaliza a la población civil que reside en las zonas más conflictivas del país. Esta población queda así atrapada en un contexto de violencia que no se ajusta a ninguna normativa, como si viviesen un conflicto armado en toda regla.
  
Ø  Violencia política

            Desde que se produjo el golpe de Estado de 2009 la violencia política ha aumentado drásticamente en Honduras. Dicha violencia afecta principalmente a los miembros del partido LIBRE (candidatos incluidos), sindicalistas y activistas sociales. Para conocer datos concretos revisar informes de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación y de la Comisión de Verdad mencionados anteriormente.

Ø  División de la oligarquía

            Uno de los aspectos más preocupantes del actual clima político es la profunda división que se observa dentro de la oligarquía. El gobierno de Pepe Lobo y su posible sucesor, Juan Orlando Hernández, están llevando a cabo una ofensiva en todos los frentes (poder judicial, poder ejecutivo, medios de comunicación y otros) para que el grupo oligárquico al que pertenecen se haga con el poder absoluto.

            En esta lucha, se han enfrentado con empresarios tan importantes como Jorge Canahuati Larach o la familia Ferrari (con grandes inversiones en televisión y otros sectores económicos). Asimismo, han creado un conflicto a lo interno del propio Partido Nacional tras realizar una elección fraudulenta en las pasadas elecciones primarias para que ganase Juan Orlando Hernández.

            Esta división que se observa ha provocado varios enfrentamientos entre poderes que han llevado a la destitución de varios magistrados de la Corte Suprema de Justicia en lo que se califico como un golpe de Estado técnico, una ofensiva contra el Ministerio Público que ha llevado a la renuncia del fiscal general, fraude en las primarias y otros conflictos.
  
10)  Los nuevos movimientos políticos

El sistema político hondureño sufre actualmente una grave crisis. En este contexto han surgido varios movimientos políticos con diferentes planteamientos.

Ø  FNRP – LIBRE:

·         FNRP :
Tras el golpe de Estado de 2009 surgió un movimiento de protesta que giraba en torno al movimiento social hondureño. Sindicatos, organizaciones sociales, militantes de la UD y miembros del Partido Liberal salieron a las calles durante semanas. Para coordinar los esfuerzos de todos estos grupos se creó el Frente Nacional de Resistencia Popular FNRP. Se trataba de una organización asamblearia y con un marcado carácter izquierdista.

·         La creación de LIBRE :           
            Ya en 2011 se negoció el regreso de Manuel Zelaya al país. Cuando éste se produjo, la Asamblea del FNRP, en la cual los Liberales en Resistencia habían adquirido cada vez mayor peso, aprobaron la creación de un partido político para participar en las elecciones de 2013. Esta aprobación se produjo cuando Mel Zelaya (que es el líder indiscutible del movimiento) se mostró favorable a la misma. Sectores del FNRP se sintieron muy molestos por la forma en la que se produjo esta decisión. Los Liberales en Resistencia se consolidaron como la fuerza que iba a controlar el nuevo partido (para muchos no es casualidad que el partido se llame LIBRE, que, aparte de Libertad y Refundación, se podría leer como LIB(erales) en RE(sistencia)). Una pequeña parte del movimiento social decidió no participar en el partido y se constituyeron en el denominado “Espacio Refundacional”, que posteriormente cambiaria su nombre a “Convergencia Refundacional”.

·         Los Liberales en Resistencia :
            Con este nombre se conoce al grupo de militantes del Partido Liberal que abandonaron dicha institución para unirse al nuevo movimiento político, primero organizado en torno al FNRP y después a LIBRE. Dentro de ellos podemos encontrar a elementos izquierdistas que se habían infiltrado al PL. También hay grupos ideológicamente en el centro y la derecha. Se trata de la principal fuerza política dentro de LIBRE. Son los más numerosos, los que más votos consiguen y la fuerza más derechizante dentro de LIBRE. Está por ver si la supuesta conversión al socialismo que proclaman es sincera o no. Se les acusa de utilizar las malas prácticas de la política tradicional hondureña (compra de votos, corrupción, nepotismo…). También se acusa a muchos de los candidatos de sus movimientos de no haber participado en las protestas contra el golpe, y de haberse sumado al partido de manera oportunista una vez había pasado lo peor de la represión (sobre todo durante el gobierno de Micheletti). Los movimientos dentro de LIBRE en los que los Liberales en Resistencia son fuertes son: Movimiento 28 de Junio, MRP y POR (solo el FRP escaparía al control de los LeR).

·         El FRP : 
            Dentro del FRP se concentran todos los movimientos de izquierda de Honduras. Están los sindicatos (Bloque Popular) y el movimiento social de izquierda (Los Necios, Los Rojos, Vía Campesina). No obtuvieron un resultado tan bueno como esperaban en las elecciones primarias de 2012 (casi todo se lo llevó el Movimiento 28 de Junio, que es el de Mel).

Ø  Convergencia Refundacional

            En este espacio han acabado personas de diferentes ideologías. Desde anarquistas, hasta organizaciones indígenas (COPINH), pasando por sindicalistas (el ex candidato presidencial independiente Carlos H Reyes), feministas y otros. Se trata en su mayoría de personas vinculadas a movimientos sociales que ya existían antes del golpe de Estado. Su planteamiento ha sido un tanto errático. Han defendido que presentarse a las elecciones era validar el sistema de la oligarquía. Proponían realizar una auto convocatoria (al margen de cualquier procedimiento legal) para una nueva constituyente. Denuncian la corrupción de los Liberales en Resistencia y de los dirigentes del Bloque Popular. Se trata de un grupo muy crítico con LIBRE. Una parte de este sector podría acabar formando un partido alternativo, más izquierdista pero con escaso respaldo popular.

Ø  Unificación Democrática UD

            Se trata del partido tradicional de la izquierda en Honduras. Fue creado en los años 90 en el marco de la apertura política de Honduras tras los 80. Nunca obtuvo buenos resultados. Son parte del FNRP. En las elecciones de 2009 decidieron presentarse, desoyendo las llamadas al boicot por parte de la dirigencia del FNRP y de Mel Zelaya. Actualmente gobiernan en coalición con Pepe Lobo. Este partido se ha quemado mucho desde el golpe. Han demostrado ser corruptos y oportunistas. En la votación sobre las ciudades modelo, los diputados de la UD votaron a favor. Es posible que se acaben incorporando a LIBRE.

Ø  Partido Anti Corrupción PAC: Salvador Nasralla

            Este es un partido de corte populista. Defienden el fin de los privilegios de la clase política. El líder absoluto es Salvador Nasralla, un árabe descendiente conocido en el país por ser presentador de futbol y showman televisivo. Se trata de un personaje bastante estrambótico, vinculado a una de las principales televisoras del país.  Se trata de un hijo de la oligarquía. Es una persona muy querida y que está realizando intervenciones públicas atacando al Partido Liberal y Nacional con bastante éxito. Se ve a si mismo como futuro presidente y dice que LIBRE será el segundo partido más votado. Es posible que tenga un muy buen resultado, capitalizando el voto descontento del Partido Nacional y Liberal. También puede quitarle algunos votos a LIBRE.

Ø  Alianza Patriótica Hondureña

            Partido de carácter fascista liderado por el ex general responsable del golpe de 2009 Romeo Vásquez Velásquez. No es un partido con posibilidades de tener éxito en las urnas, es posible que le den un puesto en el congreso a Romeo para dificultar su eventual juicio por su participación en el golpe ante un hipotético triunfo electoral de LIBRE.

Ø  FAPER

            Se trata de un partido escindido del FNRP y liderado por Andrés Pavón, el Director Ejecutivo de la organización defensora de Derechos Humanos CODEH. Se trata de un oportunista más que quiere sacar rédito personal del movimiento contra el golpe de Estado. 


Actualmente presenta candidatura junto con la UD y realiza frecuentes declaraciones en la prensa contra LIBRE y PAC.


11)  El Tribunal Supremo Electoral

            Aquí es donde se ha preparado el fraude tanto en las elecciones de 2009 como en las primarias de 2012. Desgraciadamente LIBRE no tiene actualmente un representante en este tribunal. En caso de realizar una misión de observación de las elecciones de 2013, sería muy importante estar presentes en la sede del TSE durante el recuento.

12)  Elecciones primarias 2012: fraude generalizado

                En las primarias de 2012 se produjo un gran fraude. Se inflaron de manera exagerada los votos del Partido Nacional (que llegó a reunir más votos que los que recibió Pepe Lobo para ser elegido presidente, siendo las primarias unos comicios mucho menos concurridos) y el Partido Liberal. El objetivo era motivar a los votantes más conservadores y desmotivar a los seguidores de LIBRE y del Partido Anticorrupción. Además, a lo interno del Partido Nacional, parece claro que se realizó fraude a gran escala en contra del actual alcalde de Tegucigalpa Ricardo Álvarez y a favor del actual presidente del Congreso Nacional Juan Orlando Hernández. El primero se negó a reconocer su derrota y denunció ser víctima de fraude (llegó al colmo de lo ridículo cuando se presento en un canal vinculado con LIBRE a quejarse de que le habían dado golpe y solidarizándose con Zelaya por el golpe de Estado de 2009). Este fraude se produce en el marco del enfrentamiento entre grupos oligárquicos comentado anteriormente. El hecho de que saliese elegido un candidato poco popular y que sufre una fuerte campaña de desprestigio entre los principales medios de la derecha (no digamos de la izquierda) puede suponer una importante pérdida de votos para el Partido Nacional (aunque la experiencia acumulada haciendo fraude electoral les puede ayudar a superar este problema).

            En el Partido Liberal ocurrió algo similar, aunque no tan grave. El candidato Yani Rosenthal (judío, de tendencia moderada dentro del partido y no muy querido por la oligarquía árabe), denunció ser víctima de fraude electoral, y acusó al supuesto ganador (Mauricio Villeda, Opus Dei, ultraderecha, vinculado a Micheletti) de estar detrás de este hecho, aunque finalmente reconoció el liderazgo de Villeda.

            En LIBRE, también se ha hablado de fraude aunque a mucha menor escala, casi como un rumor. Se dice que el Movimiento 28 de Junio utilizo muchas de las clásicas artimañas de la política tradicional hondureña para lograr su victoria.


            Los resultados de las primarias no son muy representativos. La propia organización de estos comicios favorece la compra de votos, el clientelismo político y el voto bajo presión. Y es que cada persona vota solo en la mesa de un partido, y queda registrado como votante de ese partido. Así las presiones ejercidas sobre los votantes por sus empleadores podrán ser mucho más fuertes, ya que éstos podrán acudir al registro correspondiente para ver si sus empleados votaron por el partido que ellos pidieron. En las elecciones generales el voto secreto estará mucho más garantizado.